Luna llena en Piscis del 10 de septiembre de 2022

La Luna llena se produce cuando el Sol y la Luna están en oposición, es decir, uno enfrente del otro. La Luna refleja la luz del Sol y se convierte en emisora de luz, la oscuridad se hace visible; se nos permite ver en la oscuridad.

Es el final del ciclo lunar, en el que se ha recogido toda la información, y con ella, ya podemos ver lo que hay delante, en cierto modo la Luna llena es una revelación.

Esta lunación del próximo 10 de septiembre se produce en Piscis, que es el signo opuesto a Virgo, donde está el Sol. Es una lunación especial, muy potente a un nivel, pero no precisamente en la claridad.

El Sol en Virgo promueve una energía de orden, sistema y servicio. Nos habla de la organización en el día a día, de las rutinas, de la salud y del orden necesario, para que todo funcione. Piscis, donde está la Luna, es su opuesto, representa un cierto caos y máxima sensibilidad y trascendencia ya que está conjunta con Neptuno que potencia todavía más la creatividad y la dilución, se pierden los bordes y los límites, la energía se torna porosa, difusa…

Es una energía que nos conecta con la necesidad de continuar el viaje hacia el interior y abrirnos a la emoción, la intuición y la sensibilidad. Buen momento para meditar, sobre todo porque Mercurio se pone retrógrado. Mercurio es la mente, la comunicación, el aprendizaje, la objetividad… con Mercurio retrógrado, la mente se interioriza, se ralentiza, se producen errores en la comunicación y aumenta la confusión. Sin embargo, si nos cuesta meditar por un exceso de intrusión de los pensamientos, ahora se nos va a facilitar.

Seguimos bajo los efectos de la cuadratura Urano Saturno, la pugna de lo viejo que no quiere morir y lo nuevo que todavía no está maduro para influir, pero que empuja con fuerza. Y es que estamos en un cambio de paradigma y tecnológico a todos los niveles.

De otro lado Venus en Virgo está cuadrado a Marte en Géminis, estableciendo una tensión entre la belleza serena, sencilla y práctica, el valor de lo cotidiano y sistemático de Venus y la fuerza mental de Marte, incisivo en el lenguaje, directo, impaciente y deseante, que favorece la dispersión y nos puede provocar algún que otro conflicto en la comunicación, máxime con Mercurio retrógrado que lo estará hasta el 2 de octubre. ¡cuidado con el lenguaje y las habladurías!

Mercurio retrógrado estará en oposición a Júpiter, también retrógrado. Lo viejo (Saturno) se va a defender a través de los medios, promoviendo la confusión con informaciones contradictorias e intoxicación.

Para que la verdad salga a la luz, hace falta mucha investigación y paciencia. La justicia necesita su tiempo, pero es implacable. En todo caso, siempre es necesario buscar la verdad, aunque se nos haga renuente y esquiva.

No es tiempo de decisiones rápidas e irreflexivas ya que nos pueden traer problemas, límites, dilaciones, dificultades; con la sensación de falta de ritmo, de que no hay fluidez.

Desde ahora y hasta enero, van a estar casi todos los planetas retrógrados, es como si estuvieran en “barbecho” en reflexión, en revisión.

Es momento para reconsiderar, preparar proyectos, avanzar y retroceder; es tiempo de acción en la trastienda, planificar, visualizar, valorar, sospesar y proyectar.

Enero será un momento más propicio para poner en marcha los cambios, arrancando rumbo a nuestros sueños.

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